Conferencia Episcopal Boliviana

Escuelas de Cristo, pioneras en la educación indígena y popular en Bolivia

24 años antes de Warisata, Fr. José Antonio Zampa inauguró las primeras cuatro escuelas en la periferia de Potosí para que allí niños de mineros y, después, de campesinos, estudien. Luego se asentaron en el área rural.

Fray José Antonio Zampa fue sacerdote franciscano de origen italiano. Llegó a Sucre en 1894 a los 17 años. En la capital de la República concluyó sus estudios teológicos. Dos años más tarde se ordenó como sacerdote. Fue enviado a trabajar al Vicariato Apostólico del Chaco. Pasó dos años en el Convento Franciscano de Sión (Argentina), donde se impregnó de la Encíclica Rerum Novarum, la primera encíclica social de la Iglesia Católica, promulgada por el papa León XIII en 1891; una carta abierta y dirigida a todos los obispos, presbíteros y catedráticos del mundo que versa sobre las condiciones de las distintas clases trabajadoras.

En algunas  Escuelas de Cristo los niños hacen radio.

De regreso a la ciudad de Potosí, Zampa mostró una “opción preferencial por los pobres”. De esta manera se adelantó a la II y III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, realizadas en Medellín (Colombia- 1968) y en Puebla (México-1979), que declararon la “opción preferencial por los pobres” e incluso   la Teología de la Liberación.

La Rerum Novarum cuestiona aspectos como “suponer que una clase social sea espontáneamente enemiga de la otra, como si la naturaleza hubiera dispuesto a los ricos y a los pobres para combatirse mutuamente en un perpetuo duelo”. También propone “no considerar a los obreros como esclavos, respetar a ellos, como es justo, la dignidad de la persona, sobre todo ennoblecida por lo que se llama el carácter cristiano” y “unir a los ricos con los proletarios, es decir, llamar a ambas clases al cumplimiento de sus deberes respectivos y, ante todo, a los deberes de justicia”.

Interpelado por la Encíclica de León XIII, Zampa crea en Potosí el Círculo Católico Obrero San José con un estatuto de 51 puntos y prioriza  acciones concretas como la creación de caja de ahorros, patronato de niños y niñas, escuelas, bibliotecas, moralizar la libertad y el trabajo del obrero, curación de enfermos, conferencias religiosas, científicas, sociales e industriales y la creación del primer medio de comunicación masivo de la Iglesia Católica en el país (anterior al diario Presencia 1952), el periódico franciscano La Propaganda, según el libro Escuelas de Cristo, buenas prácticas educativas a la luz del Evangelio, presentado a la reunión de obispos de Bolivia en mayo pasado por su autora Karina García Riveros y Alejandra Martínez, directora del Departamento de Educación de la Universidad Católica Boliviana  San Pablo.

Los ejemplares eran entregados “a los indios que afirman que no saben leer”. Entonces el padre Zampa responde: “Si no saben leer, les enseñaremos”. De esta manera se abre la necesidad de educarlos para que tengan la oportunidad de acceso a la información y el conocimiento.

 

El Círculo Católico crea el Patronato de la Infancia en 1907 conformado por “damas de alcurnia potosina”, responsables de cuidar, sostener y apoyar las nacientes  Escuelitas de Cristo  que fueron ubicadas en los barrios de la periferia de Villa Imperial. Allí primero acudieron “las y los niños que vagaban en los cenizales”, de padres que vivían en las últimas viviendas de la ciudad de Potosí, entonces una de la capitales del país con mayor población.

 

Zampa era rígido y constituyó rápidamente con los miembros del Círculo Católico el estatuto del Patronato de la Infancia que dio lugar al nacimiento de cuatro escuelas con 108 niños: Escuela de Varones en la parroquia de San Pedro, Escuela para Niñas en la calle Victoria y dos escuelas para niñas en la parroquia de San Juan. Las clases empezaron el 5 de enero de 1908. Después, a la misma infraestructura educativa eran llevados los niños de las familias que vivían en el área rural.

Las escuelas buscaban su ubicación en barrios absolutamente pobres de tal manera que el centro educativo quedara cerca de sus casas, a diferencia de las unidades educativas estatales que no subsidiaban a ninguna asociación que no llegaban a esos lugares, señala la publicación. Los maestros tampoco llegaban a estos lugares por ausencia de instituciones educativas, infraestructura  y material escolar. Entonces Zampa dijo que “todos los ricos y los indios somos hijos de Dios, hechos a su imagen y semejanza, por lo que todo cristiano debe considerar de igual dignidad a su prójimo”.

Escolares  y padres de familia de la Escuela Yapusiri, en ChuquisacaFotos: Karina García.

Al poco tiempo se construyeron escuelas en el área rural donde Escuelas de Cristo asentó su presencia. En 1927, tres años antes de la primera escuela indigenal creada en Warisata (La Paz), Zampa ya había inaugurado 58 Escuelas de Educación Indígena en la Diócesis de Potosí: Cotagaita, Vitichi, Potobamba, Ravelo, Colquechaca, Tinquipaya, Tarapaya, Betanzos, Manquiri, Chaquí, Vilacaya Torotoro y Caiza, entre otras poblaciones rurales de la región.

En 1930, Zampa recibe un reconocimiento en Oruro por su obra de pedagogía popular y rural. En 1935 el padre franciscano fallece en La Recoleta de Sucre a los 62 años y los funerales se realizaron en la ciudad de Potosí.

En 1953, Escuelas de Cristo entregó al Ministerio de Asuntos Campesinos la administración de los núcleos recibidos en 1949 y la Escuela Normal de Caiza “D”, satisfecha de haber cumplido la eficaz lab or de su preservación y crecimiento   técnico-pedagógico y sostenibilidad en favor de la educación campesina. En agradecimiento, dispuso desde ese año que todo el personal de Escuelas de Cristo pasase  a figurar oficialmente en el presupuesto nacional,  lo que ayudó a sostener a los maestros en   72 núcleos escolares
 Educación intercultural

A 30 años de la muerte de Zampa, Escuelas de Cristo introdujo en 1965 la educación secundaria rural a través de los colegios técnicos humanísticos para que de esas aulas los jóvenes del agro puedan salir bachilleres con conocimientos y habilidades de alguna rama técnica y así conseguir trabajo o emprender algo particular. En 1977 crea Centros Técnicos Humanísticos Agropecuarios.

En 2007, el Senado Nacional impuso la medalla denominada Bandera Boliviana al estandarte de las Escuelas de Cristo en homenaje al centenario de esta institución educativa y lamentó entonces que el Ministerio de Educación desconozca esa realidad. En 2007 recibe la  distinción  “Simón Bolívar en el grado de Libertador”, por la Prefectura de Potosí por los 100 años de servicio a la región.
Educación  productiva

Desde el trópico paceño, pasando por las llanuras potosinas y los valles de Chuquisaca, se evidencia el cultivo de las hortalizas y frutales que a su vez pasan por el procesamiento y comercialización,  constituyendo una cadena productiva centrada en el desarrollo de sus comunidades.

Además,  en la zona andina de La Paz y Potosí se reconocen el cuidado de animales y la transformación de productos derivados,  formando cadenas productivas que generan incidencia en la comunidad en diferentes niveles personales, sociales y comunitarios.

Destaca que una experiencia enaltecedora en Chuquisaca  es la crianza de peces que se desarrolla en la regional de San Lucas, lo  que demuestra con tres pozos una apuesta por la piscicultura a través de la organización de la comunidad qué unidad proyecta un presente y futuro mejor.

Ahora se propone complementar sus experiencias educativas con la Ley 070 que tiene como fin  desarrollar la formación integral de las personas y el fortalecimiento de la conciencia crítica.

  • Escuelas de Cristo  112 años antes (1907) afirma que los niños pobres tienen derecho a la educación en igualdad de condiciones con  los ricos. También 112 años antes dio inicio a la Escuela Multigrado para la población con escasos recursos.
  • Warisata  24 años antes de la escuela ayllu y educación indigenal, Escuelas de Cristo inició de manera oficial la educación indigenal impulsando a que los patrones de entonces brinden espacios y apoyen la presencia de  la escuela para hijos de mineros e indios, iniciando así la liberación del campesino en el país.
  • DDHH  41 años antes de la Declaración Universal de DDHH en Bolivia (1948), Escuelas de Cristo proclamó la equidad de género, creando dos escuelas para las niñas pobres de Potosí, frente al acuerdo del marco jurídico internacional del derecho a la educación de la mujer.
  • Derechos del niño  48 años antes de la promulgación de los Derechos del Niño Boliviano (1955), Escuelas de Cristo proclamó los derechos humanos de los niños y niñas bolivianos.
  • Educación secundaria    53 años antes introdujo la educación secundaria rural en Bolivia a través de colegios técnico- humanísticos para que los jóvenes del agro puedan salir bachilleres con conocimiento y habilidades de alguna rama técnica y poder conseguir trabajo para continuar con sus estudios superiores.
  • Educación agropecuaria  29 años antes de la Reforma Educativa (Ley 1565 de 1994) creó los Centros Técnicos Humanísticos Agropecuarios (CETHA), en ámbitos rurales brindando espacios de promotores de salud, dirigentes y líderes campesinos. Nace como una educación alternativa, liberadora, esperanzadora e interpeladora.
  • Intercultural bilingüe   9 años antes de la Reforma Educativa (Ley 1565 de 1994), Escuelas de Cristo experimenta la educación intercultural bilingüe en diferentes núcleos del país, en las lenguas madre de aymara y quechua, inicialmente.