Mons. Fernando Bascopé convoca a un pacto educativo por el bien de los niños y jóvenes de Bolivia

Iglesia Viva 20.08.21// En el marco de la entrega del  reconocimiento por parte de la Cámara de Senadores a la Comisión de Educación de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), su presidente Mons. Fernando Bascopé, señaló que este galardón compromete aún más el servicio que brinda en diferentes contextos la Iglesia boliviana a través del Área de Educación y convocó a “Padres de familia, educadores, hombres de política, artistas, hombres emprendedores y de economía para hacer un Pacto educativo por el bien de los niños, los adolescentes, los  jóvenes, por Bolivia.”

Discurso de agradecimiento de Mons. Bascopé:

Área de Educación

Educación de calidad

  1. Un poco de historia.

El Área de Educación, antes denominada Comisión, es el órgano de la Conferencia Episcopal Boliviana que coordina los servicios educativos que brinda la Iglesia Católica al país y desarrolla acciones de investigación, fortalecimiento y acompañamiento de la educación en todos los niveles.

Si bien la Conferencia Episcopal Boliviana existe desde 1962, solo el 2 de febrero de 1970 se crea la Comisión  Episcopal de Educación, gracias a las gestiones que realizaron tanto la Conferencia Boliviana de religiosos y la Asociación Boliviana de Educación Católica desde los lineamientos pastorales del Concilio Vaticano II y del Documento episcopal latinoamericano de Medellín.

Destacamos algunos momentos significativos. Buena parte de la primera década institucional de la CEE en constante y creativa interacción con otras obras educativas de la Iglesia priorizó la Democratización del Derecho Universal a la educación.

El 18 de abril de 1970 se publicó la Carta Pastoral sobre la Iglesia y la Educación del adulto.

El 11 de mayo de 1979 se escribe la Declaración de la CEB: Misión de la Iglesia en la Educación, priorizando  la educación popular.

Después de la preparación y  realización del  II Congreso Nacional de Educación en 1995, se hicieron creativas propuestas educativas.

A lo largo de su animación en el proceso educativo el Área de Educación ha  hablado especialmente con Obras en todos los procesos educativos.

Se han hallado respuestas y soluciones a la problemática educativa en todos los ciclos, niveles y modalidades, satisfaciendo las necesidades de aprendizaje y requerimientos de Formación, Capacitación, sobre todo de los sectores  excluidos.

Es por eso que el Área de Educación se compromete en la formación de las personas en su entorno social para que con crecida auto-estima, reconozcan sus capacidades, potencialidades, inteligencias múltiples y vocación a la realización humana plena y trascendente.

Todo este trabajo se realiza promoviendo la comunión eclesial accionando y procurando ser nexo entre los obispos y las distintas instancias del servicio educativo eclesial. El Área de Educación genera espacios de encuentro animando a las Comunidades Educativas de la Iglesia Local.

2. La historia de hoy

El Área de Educación  ha recibido con beneplácito la propuesta que ha  hecho el Santo Padre Francisco, convocándonos para el Pacto Educativo Global en Octubre de 2020.

Estamos convencidos que el discurso pronunciado por el santo Padre lo asumiremos: poner en el centro de todo el proceso educativo a la persona, su valor y dignidad; escuchar la voz de los niños, adolescentes y jóvenes; fomentar la plena participación de las niñas; tener a la familia como la primera e indispensable educadora; educar y acoger a los más vulnerables, entre otros. Todo esto haciendo alianzas  con  toda la sociedad para que todos nos preocupemos y ocupemos del  quehacer educativo.

6. El futuro de nuestra historia.

 Al recibir este reconocimiento, el Área  de Educación de la Conferencia Episcopal agradece vivamente a la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia, Cámara de Senadores

¿Pero, qué significa este honor?

Si fuese obra de nosotros  sería una belleza engañosa.

Este galardón  en realidad nos compromete aún más para seguir sirviendo más y mejor

Hoy vivimos una Emergencia educativa, según un discurso  pronunciado por  el Papa Benedicto XVI el 1 de junio del 2007.

¿Por qué hablar de emergencia educativa? Los educadores constatamos la creciente dificultad en que se encuentra la educación para trasmitir a las nuevas generaciones los valores fundamentales de la existencia.

En su significado habitual emergencia equivale a surgir, germinar, subir a la superficie, crecer, ocupar el primer plano. Pero en un segundo lugar y tal vez éste sea el sentido que acaba de imponerse en el contexto como el que se nos ocupa en el campo educativo, emergencia apela al carácter problemático de aquella problematicidad que exige actuar de manera decidida, a menudo enérgica y de orden sin demora. La emergencia nos desafía a todos a descubrir las profundas raíces de  la “Emergencia Educativa”.

No sólo es emergencia porque estamos padeciendo la pandemia del Covid 19, que nos ha  llevado a acelerar la educación digital.

La emergencia educativa nos  vuelve a la “cuestión antropológica” a la cuestión del hombre colocado en su carácter central como persona, y no sólo como un ser que se confunde con la naturaleza, sino que es persona y está al centro de, abierto a los demás, al mundo y a Dios.

Ante esta emergencia educativa, como recordaba, el santo Padre Francisco ha convocado a un Pacto Educativo Global, que también a nosotros  nos pone en alerta para re-pensar el hecho educativo en Bolivia.  Es una invitación para ejercitar la “fatiga del concepto, que genere ideas y critique las ideologías que quiere apoderarse del arte de la educación. La idea es luminosa, porque está  fundamentada en el ser verdadero, en cambio la ideología es gris porque está vacía de ser y sólo quiere negociar con los intereses particulares de un grupo.

Este es el momento de unirnos, Padres de familia, educadores, hombres de política, artistas, hombres emprendedores y de economía para hacer un Pacto educativo por el bien de los niños, los adolescentes los  jóvenes, por Bolivia. Nosotros seguiremos trabajando  con esfuerzo para alcanzar la calidad educativa para de nuevo entusiasmar al estudiante con la “veritatis  splendor” y ésta sea capaz de hacer crecer al hombre  en la medida del hombre perfecto, Jesucristo, Ef 4, 13

Gracias, muchísimas gracias.