Manifiesto por la Educación en un nuevo contexto histórico

Iglesia Viva 24.08.21// En el marco del reconocimiento al Área de Educación de la Conferencia Episcopal Boliviana, por parte de la Cámara de Senadores otorgado este 20 de agosto de 2021.  Las Instituciones que conforman la Asociación Boliviana de Educación Católica emitieron un Manifiesto reafirmando el  compromiso por Bolivia mediante la educación y con 10 principios y propósitos que les animan.

Manifiesto por la Educación en un nuevo contexto histórico

Meses atrás, el papa Francisco propuso el Pacto Educativo Global (PEG), con el deseo que, desde la educación, se contribuya a hacer del mundo un lugar más digno para todos en el presente y en el futuro. Señala que aún persisten situaciones conflictivas y críticas que la humanidad debe encarar para generar una sociedad más justa y armónica; un planeta donde los seres que lo habitan puedan desenvolverse en equilibrio y armonía.

El llamado del Santo Padre va dirigido a políticos, empresarios, artistas, científicos, instituciones, familias, ciudadanos comunes y, especialmente, a los educadores. Francisco entiende que, sin la participación de todos, no es posible dar solución a los problemas que aquejan al mundo, por eso plantea la idea del PEG en sentido de un acuerdo en torno a ciertas temáticas fundamentales.

En Bolivia, vemos también un panorama caracterizado por la división política, cultural y regional, la depredación de la naturaleza-madre tierra, los desequilibrios medio ambientales, la manipulación de personas, especialmente los más pobres, la desgarradora violencia contra mujeres y niños, la pandemia del Covid 19 y las grandes falencias en salud, el empleo precario y la baja productividad. También, la carencia de recursos para acceder a las nuevas tecnologías de la educación, los resultados de aprendizajes muy bajos entre nuestros niños, la politización del sistema educativo, su centralismo que deja poco espacio a la creatividad y a las propuestas curriculares innovadoras, el desinterés de la sociedad por la temática educativa, una formación docente necesitada de incentivos y actualización y un atávico fraccionamiento del sistema educativo.

Este contexto, en lugar de generar desánimo, se convierte en un reto para los educadores y nos llama a comprometernos y a comprometer a la sociedad boliviana en un acuerdo nacional por la educación. Necesitamos evaluar, comprometida y serenamente, nuestro sistema educativo, y proyectar sueños y esperanzas para que la educación se convierta en un ámbito de encuentro y complementación de bolivianas y bolivianos.

Las instituciones que conforman la Asociación Boliviana de Educación Católica reafirmamos nuestro compromiso por Bolivia mediante la educación y proclamamos aquellos principios y propósitos que nos animan:

DEFENDEMOS la centralidad de la persona en todas sus dimensiones y nos comprometemos a educar en la libertad, para que cada persona florezca en su relación consigo misma, con su familia, con la sociedad, la creación y con Dios. Una educación en valores es indispensable.

CREEMOS que debemos generar espacios de diálogo para escuchar a los niños y jóvenes, donde brote una mejor educación que los haga protagonistas de su propia formación. 

APOSTAMOS a una mayor y mejor inserción de las niñas y mujeres en la escuela y la sociedad, reconociendo que el talento femenino tiene mucho que dar y aportar en la construcción de una sociedad más justa, fraterna, solidaria, que viva en paz.

RECONOCEMOS la importancia de la participación de la familia como primera educadora y nos comprometemos a crear espacios de diálogo constructivo que generen auténticas comunidades educativas.

CONSTATAMOS diferentes formas de desigualdades y estamos abiertos a que la escuela que viene busque un mayor acceso, inclusión y calidad educativa. Desde la educación debe plantearse y surgir una nueva forma de hacer política, libre de los sectarismos y las confrontaciones actuales.

ANIMAMOS al tránsito de una economía lineal a una economía circular y verde; al ahorro y al reciclaje; a los valores esenciales de la vida contra toda forma de relativismo.

ALENTAMOS el uso correcto de la virtualidad al servicio de una educación que responda a los nuevos retos históricos de la conectividad para formar personas capaces de servirse de la tecnología adecuadamente.

IMPULSAMOS que las comunidades educativas, en todos los niveles, se esfuercen por llevar a cabo un verdadero compromiso por la vida, con la Creación, por una ecología integral.

FOMENTAMOS el diálogo intercultural y religioso; la salvaguarda del planeta, los encuentros para la paz y la apertura a Dios.

AFIRMAMOS NUESTRA ESPERANZA, puesta en Dios nuestro Padre, y testificamos los valores del Evangelio, educando para una auténtica trascendencia, superando la actual globalización de la cultura de la indiferencia y del descarte.

Convocamos a todos los actores educativos del Estado y la sociedad a encarar un proceso reflexivo para replantearnos cómo podemos construir una sociedad mejor y un futuro más digno para todos, desde un sistema educativo renovado y participativo. La pandemia del coronavirus ha significado un punto de inflexión que demanda a la humanidad y a nuestro país replantearnos lo que venimos haciendo en educación. Seguir haciendo lo mismo que hasta ahora, no es la mejor respuesta para las nuevas generaciones.

La Paz, agosto de  2021

Manifiesto-2021