Mensaje a la Comunidad Educativa Católica Boliviana en el Inicio de la Gestión 2022 – Mons. Fernando Bascopé

Hermanos y Hermanas de Nuestra Comunidad Educativa Católica en Bolivia

Al comenzar este año escolar, elevemos una oración para pedir a Jesús Maestro, nos envié su sabiduría y nos regale su conocimiento interno para más Amarle y Seguirle.

Con esta petición me pongo a pensar en el evangelio de Marcos 10,13-16, la narración nos presenta a Jesús, rodeado de personas que buscaban que el Maestro, impusiera las manos sobre sus hijos. Jesús con cariño pide la presencia de los niños, a continuación Jesús afirma, El Reino de Dios es para los que se parecen a los niños.

Jesús el Maestro conoce el deseo de verdad que hay en la mente y el corazón de ustedes. Nosotros maestros, queremos cultivar en ustedes el conocimiento para descubrir la verdad con todas sus capacidades intelectuales que ustedes poseen. También mostramos a Cristo el Señor, para que ustedes estudiantes iluminados con la luz de la fe, lleguen al conocimiento de Cristo, el hombre perfecto. Ef 4, 13.

El conocimiento no solo son saberes que se transmiten, son actitudes que tenemos con cada uno de los actores educativos, los maestros con sus estudiantes, los estudiantes con sus padres, esta es nuestra Comunidad en la que, como Jesús, debemos tener cada uno brazos abiertos para recibir la Buena Noticia.

La Educación Católica quiere formar en sus aulas valores perennes, que impregnen en nuestro entorno el modo de proceder de Cristo. La comunidad educativa esta llamada a hacer de la educación nuestra misión de construir el Reino, aquí y ahora con actitudes que viendo a Cristo lo imitemos.

Maestros, acojan a cada uno de los niños con el cariño y la sensibilidad de Jesús, vean en ellos la inmensa misión que tienen de formar hombres y mujeres que con su vida manifiesten el conocimiento perfecto que es Cristo.

Niños y niñas, déjense guiar, no pongan impedimentos a la llegada de Jesús a sus vidas, es Él quién les guiará al horizonte a donde caminan.

Padres y Madres de familia, apoyen a sus hijos, ustedes recibieron de Dios esa misión, no los descuiden, recuerden que ellos siempre esperan mucho más de lo que a veces les damos, por eso también pónganse en manos de Dios para no fallar en esta misión.

Nos encomendamos a la Virgen María, la Madre del Señor.

Para todos ustedes estudiantes, maestros y padres de familia suplico a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, Ef 1, 3 para que descienda del Cielo su bendición.

Fraternalmente en Cristo.

Mons. Fernando Bascopé Müller. SDB

Obispo Castrense de Bolivia

Presidente Área de Educación – C.E.B.

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